Tras los dichos de la ministra Rossana Chahla, quien responsabilizó a "la gente", ante el aumento de los contagios de coronavirus en la provincia, un trabajador de Rappi se comunicó con la redacción de este medio para responderle mediante una carta.
Sábado 1ro de agosto de 2020 19:09
Me llamo Samuel, es el nombre que elegí para firmar esta carta. Soy repartidor de Rappi. Tras el aumento de posibles casos positivos de covid en la Sevillanita, la panadería El Mundo y entre otros lugares, quise escribir en respuesta a los dichos de la ministra de salud Rossana Chahla, la cual expresó que el crecimiento de contagios es “por culpa de la gente” y que “hay contagios en los conglomerados porque no se cumplen las medidas y se hacen fiestas, partidos de fútbol, asados, etc”.
A mi parecer estos dichos son una total aberración, depositar la responsabilidad del aumento de casos en un sector de la sociedad es casi una provocación hacia los miles de trabajadores que obligadamente tenemos que exponernos en nuestros trabajos en medio de la pandemia.
Al parecer en su paso por la facultad, a la ministra se le olvidó prestar atención a la materia Prevención, dado que a más de 120 días desde que inició la cuarentena, en lugar de brindar testeos masivos, establecer las licencias pagas para el personal contemplado en los grupos en riesgo, reorganizar el sistema sanitario e impulsar políticas de Atención Primaria de Salud, el Gobierno de Manzur, al que pertenece, solo puso "consultorios de febriles", aumento de control policial y exigencia de mayor “vocación” a los trabajadores de salud.
No hace falta tener demasiado conocimiento para ver que en una provincia como Tucumán, donde más del 50% de los trabajadores se encuentran en negro, la cuarentena no es una opción posible para este sector. Tenemos que elegir entre exponernos al virus o morirnos de hambre, ya que si ni siquiera tenemos ART.
¿Cómo pretende que nos quedemos en nuestras casas durante la cuarentena?, ¿creerá que tenemos licencias pagadas?, se pasó por alto la ministra la extrema informalidad en la que vivimos.
Respecto al IFE, no nos ha servido de mucha contención. Quisiera ver si la ministra podría quedarse en su casa viviendo durante dos meses con 10 mil pesos. Digo dos meses porque es el tiempo que demora el depósito del bono.
El ejemplo de uno de mis compañeros es triste, tuvo que arreglar su moto y eso le costó 7 mil pesos. Chau Ife!.
Los trabajadores que tienen la suerte de estar en blanco, son obligados también a ir a trabajar y muchos teniendo que costear de sus bolsillos los elementos de seguridad e higiene.
Le pregunto a la ministra que culpa a la indisciplina social, qué pasa con los trabajadores y trabajadoras de la Sevillanita, de la panadería El Mundo, entre otros ejemplos, que cada día se contagian en sus lugares de trabajo por absoluta responsabilidad de las patronales, ¿de quién es la indisciplina ahí?. A los empresarios el gobierno provincial parece no tener nada para decirles ante estos casos.
Lo más grave de esto, es que los trabajadores de la salud son los que más padecerán en caso de los casos sigan aumentando como lo están haciendo. Cuando voy a dejar pedidos en los hospitales, las enfermeras y médicas del hospital de niños por ejemplo, me cuentan que no tienen elementos de protección adecuados, que no hay casi personal para cubrir un posible brote de contagios y que desde el ministerio solo los “incentivan” con un mísero bono de 5.000 pesos.
El caso de los trabajadores de Mc donalds y Burger King, que están desbordados de trabajo desde que empezó la cuarentena, aglomerándose a mas no poder, sin embargo en su recibo de sueldo recibieron 0 pesos!!!. Las multinacionales cobraron el ATP y no quisieron perder ni un peso. En el caso de que se contagie alguna trabajadora o trabajador o de esas casas de comidas rápidas, ¿culpará la ministra a los empleados también?.
En el sector que trabajo, los repartidores cumplimos una función esencial en el marco de la pandemia, somos los encargados de abastecer de comida todos los días a miles de familias, permitiendo que éstas no se expongan al virus y puedan acceder a distintos bienes sin salir de sus casas. Sin embargo, las y los repartidores también nos exponemos todos los días al virus sin que la empresa nos brinde los elementos de higiene necesarios para realizar nuestra actividad de forma segura, sin reconocimiento laboral básico como el ART, obra social, licencias pagas o cobrar como corresponde los días feriados.
Entonces, cuando la ministra indirectamente nos culpa del aumento de los casos de Covid-19, y a la vez el gobierno al que pertenece favorece a estas empresas, multinacionales, que vienen ganando millones en el medio de la pandemia a costa de nuestro trabajo. Esto nos genera mucha bronca, y por eso he decidido dedicarle esta respuesta, en repudio a sus dichos.