Desde la agrupación Artes a la Izquierda entrevistamos al profesor Mariano Quiroga Curia, docente de la carrera de Teatro, de la Facultad de Artes UNT.
Martes 5 de mayo de 2020 13:17
Estamos atravesando una crisis sanitaria, social y económica a nivel mundial. Los estudiantes debatimos e interpelamos la realidad circundante, intentamos pensar qué rol debemos proponernos en el marco de una crisis que una vez más nos empuja a abandonar las aulas. Vemos como nuestros compañeros se quedan sin trabajo, los mismos que relatan las situaciones críticas de sus familias. La deserción de los últimos años, ahora se ve agravada por esta situación de pandemia y cuarentena, que ha exacerbado todas las condiciones ya difíciles que vivíamos como estudiantes y trabajadores, ya que la gran mayoría somos parte de esa juventud trabajadora, la misma que es condenada a la mayor precarización, en una provincia en la que la cifra de personas que se encuentran en negro, en la completa informalidad, es nada más y nada menos que de un total de 400.000 personas.
Ante este panorama, dado el aislamiento social, preventivo y obligatorio, la UNT ha declarado “asumir la responsabilidad de contribuir al sostenimiento de la enseñanza no presencial a través de la creación y mantenimiento de aulas virtuales”. Desde el rectorado agregaron “que instan a las Facultades Y Escuelas a continuar desarrollando estas actividades a través de todos los medios disponibles, contribuyendo de eso modo a minimizar el impacto académico provocado por la pandemia”.
Desde la Agrupación Artes a La Izquierda, entrevistamos al profesor Mariano Quiroga Curia, de la carrera de Teatro, cátedra de Técnica Corporal I, de la Facultad de Artes UNT.
¿Cuál es tu opinión sobre las clases virtuales?, tanto desde tu lugar como docente, como así también desde los límites que vienen manifestando los estudiantes ante la imposibilidad de muchos de acceder a estas clases.
Educar y construir conocimientos entre docentes y estudiantes ya en condiciones “normales” es muy difícil, tanto por la idea de educación que impera como por la dificultad de educar ante tantas necesidades de docentes y estudiantes: entonces la educación no está para cambiar la sociedad, solo está para sociabilizar, para contener por las carencias debido a las condiciones materiales de existencia, carencias materiales y psicosociales. Este es un sistema que no respeta ni valora la vida humana, es propio del sistema capitalista, educa para perpetuar sus mecanismos de opresión de clase, educa para garantizar las riquezas de los grandes capitalistas, es el estado mismo garantizando un sistema que aparenta una genuina democracia pero es una democracia atada de pies y manos, en nuestro caso somos un país semicolonial y seguimos siendo usurados sin poder desarrollarnos, entre otras cosas, pasa en todo el mundo.
En ese contexto se ubican las clases virtuales. Cae de maduro la dificultad para hacerlo y como siempre tenemos que buscar las maneras de construir frente a esas dificultades que nos plantea la realidad. Entonces hay muchas cosas que siguen igual ante este panorama y otras empeoran, continúa la violencia de género y familiar tal cual, la pobreza igual, el desempleo es mayor y todo esto trae finalmente mayor represión, vivimos una situación difícil hace muchísimos años… yo desde el punto de vista pedagógico vengo insistiendo en que hay que poner el acento en los contenidos sobre todo y el valor de uso social de los mismos, sea la carrera que sea, y que estos contenidos sean los que nos sirvan para pensar por nosotros mismos con independencia y ensayando nuestras propias propuestas como seres humanos, es decir organizarse y comunicarse para cambios concretos. Tengo mucha confianza en la juventud.
Finalmente nos ajustaremos a estas clases si el “ministerio” lo dispone y si es necesario para siempre (es improbable ahora), no veo un problema diferente ahí, siempre hubo excluidos y eso lo acepta el sistema y existe aunque luchemos contra ello… pero el problema además de la tecnología, es que no se planten en esos canales los contenidos y temas de discusión sobre nuestra condición humana de excluidos y explotados, del poco valor que le damos a la vida humana, basta alejarse 10 cuadras del centro de las ciudades para observar las condiciones en que vivimos, hemos perdido ya la sensibilidad por el otro y por nuestra propia vida. En una sociedad socialista la vida humana es valorada y una pandemia se podría superar inmediatamente, no hay la necesidad de perpetuar una cadena de opresiones, de unos sobre otros.
En relación a la UNT, ¿cuál pensas qué es el rol que debería jugar ante este contexto?, ¿qué aportes podría realizar como institución a nivel social?
Igualmente en ese contexto, qué puede hacer la universidad, aportar conocimiento que se supone que lo genera, y a través de la extensión ayudar a la gente, informar, bajar todo el material educativo que tiene, como institución tiene que atender a los estudiantes más allá del docente en esta conflictiva. Los docentes estamos pasando muchas dificultades y por empezar necesitamos un salario acorde a los tiempos.
Respecto a los Artistas y su intervención, ¿cómo te pensas y pensas el aporte e intervención del Arte en la realidad actual?
Los artistas están en la misma situación de todos los trabajadores, el contacto humano se ha visto obstaculizado una vez más, ahora de forma visible y física. Pero no faltará mucho para que salgamos a las calles, tal vez de forma individual, tal vez grupal, no sé, pero el artista tiene dos substancias: expresar (comunicarse) y “comer”.
El aporte es el mismo de siempre, acompañar y aportar a los reclamos de la sociedad, con su propio y penetrante lenguaje, hundiéndose en la realidad y expresando lo que nos pasa y lo que en este caso padecemos, ojala también podamos expresar siempre nuestras alegrías, en eso también puede aportar el arte. El arte es comunicación, encuentro, discusión, expresión. Ese puede ser su mejor aporte.
Desde Artes a la Izquierda consideramos sumamente necesario replicar estas voces, de docentes y estudiantes. Muchos compañeros han planteado que no pueden cursar bajo la modalidad virtual, que se han quedado sin trabajo, que están atravesando situaciones desesperantes.
También tenemos presente la situación de los artistas y trabajadores de la cultura que se ven afectados con esta crisis. Para dar cuenta de las distintas situaciones, para intercambiar ideas y debatir cómo enfrentar esta situación, para que se escuchen todas las voces, ponemos a disposición este medio. Como menciona Mariano, que “el arte aporte desde su propio y penetrante lenguaje, hundiéndose en la realidad…”