Una paritaria que mantiene el salario en la extrema pobreza. Crece la bronca entre los trabajadores del citrus.
Martes 6 de abril de 2021 10:41
El titular de la UATRE en Tucumán, Ricardo Ferreyra, anunció la firma de un acuerdo con la Asociación Cítricola del Noroeste Argentino (ACNOA) por un aumento salarial del 40,6% que festejó como un triunfo. Lo que no dice es que el jornal queda en apenas 1350 pesos.
El acuerdo que firmó la burocracia de Ferreyra a espaldas de los trabajadores por un incremento del 40,6 % es sobre el salario bruto. El jornal pasa de 1000 a 1350$. Un cosechero tendrá que juntar entre 20 y 25 Kg de limón para llenar una maleta y que le paguen 54 pesos, pero con los descuentos le quedarán en 43 pesos en la mano.
Para llegar a un salario apenas igual a la canasta familiar de pobreza del INDEC, valuada en 58.000 pesos, un cosechero debería romperse la espalda para llenar casi 40 maletas diarias. 800 a 1000 kilos de limón por jornada. El sistema de trabajo a destajo, propio del siglo XIX y vigente para miles de trabajadores de la poderosa agro industria local, habilita jornadas laborales que pueden llegar a durar hasta 12 o 14 horas por día.
Hay provincias en las que el kilo de limón se paga 250 pesos, es decir que con apenas 2 o 3 limones le pagan al jornalero por cada maleta cosechada. Si hacemos la misma cuenta sobre el precio de la caja que se exporta, los números y sus ganancias se multiplican en dólares y euros.
Este acuerdo paritario también se encuentra muy por detrás de la inflación estimada hasta diciembre, que llegaría a un 50% y en una de la provincia más pobres país.
Los empresarios que amasan fortunas
Las patronales de la agroindustria en nuestra provincia reciben todo tipo de beneficios, como exenciones impositivas y subsidios, sus negocios no paran de crecer. El gobierno claramente ayuda a los que más tienen y siguiendo la agenda del FMI ajusta con el aumento diario de la canasta básica, servicios , alquileres imponiendo techos salariales y menos derechos.
Patronales como Citrusvil o ArgentiLemon, por nombrar solo algunas, exportan millones en limón mientras mantienen a los trabajadores del citrus trabajando a destajo. Así se consolidaron estos empresarios bajo la cubierta del gobierno y la complicidad de la burocracia sindical.
Seguir el camino de la huelga vitivinícola: organizar la lucha por salario y trabajo genuino
La semana pasada la enorme huelga de los trabajadores vitivinícolas en Mendoza, Salta y otras provincias demostró la fuerza de los y las trabajadoras cuando se coordina y se resuelve desde abajo. Con piquetes, un contundente paro de 48 horas y masivas movilizaciones destaparon lo que nunca se ve, la situación de los trabajadores rurales y de temporada.
Fuerzas hay. El año pasado las movilizaciones de trabajadores del citrus autoconvocados marcaron el primer paso, hay que profundizar la organización y la coordinación contra este nuevo pacto traidor de la burocracia de Remache.
Desde el la agrupación "Obreros/as de empaque y cosecha en Movimiento de Agrupaciones Clasistas" (MAC) llamamos a todos los trabajadores de empaques y de cosecha a rechazar este acuerdo firmado a espaldas de todos, y salgamos en defensa de nuestro salario, contra el régimen brutal de trabajo a destajo y por la obra social todo el año.
Es necesario que exijamos a los delegados y pongamos en pie asambleas en todos los lugares de trabajo,empaques y fincas,para debatir cómo frenar este acuerdo de hambre, con un plan de lucha escalonado. Las patronales y el gobierno no tienen límites en su búsqueda de maximizar ganancias a costa de los trabajadores.
La bronca se siente en todos los grupos de los empaques, en las redes sociales, en las reuniones en casas. Hay que organizarse democráticamente en asamblea. Hay que confluir con otros sectores en lucha, como los trabajadores de la salud, docentes, o los choferes de la UTA. La fuerza está en la unidad y la coordinación para recuperar nuestros derechos.
A su vez, y como primer paso de generar unidad con los sectores en lucha sumar nuestra fuerza a la movilización convocada por la familia de Enzo Orellana, obrero de la construcción fallecido por responsabilidad patronal, que viene peleando contra las muertes obreras y la precarización laboral en todas sus formas.