Con más de 170 delegados acreditados, de toda la provincia, se desarrolló el Plenario Provincial Ordinario (Memoria, Balance y Línea Gremial) del SUTE. Al finalizar se sesionó como plenario extraordinario para mandatar al sindicato en las acciones inmediatas contra el Presupuesto, las Reformas educativas y el ajuste en curso.

Virginia Pescarmona @virpes
Lunes 22 de octubre de 2018 11:30
El jueves fueron los plenarios Departamentales y este viernes se desarrolló el plenario Provincial Ordinario del SUTE. A moción del compañero de la 9 de abril/Lista Bordó, Pablo Escobar, se sesionó por unanimidad, en memoria de Johana Chacón y Soledad Olivera; en repudio al femicidio de Sheila Ayala y en adhesión al reclamo del movimiento de mujeres que exige la Emergencia contra la violencia de Género en el país; por justicia por Santiago Maldonado, contra las cesantías de celadores/as, las persecuciones y sumarios a los/as compañeros/as del Normal IES 9- 002 Normal “Tomás Godoy Cruz”, en defensa de la ley 7722 (ley provincial que prohíbe el uso de sustancias tóxicas en la minería metalífera); contra el Código Contravencional y en repudio al FMI.
El plenario ordinario trató la propuesta de Memoria y Balance 2017/2018 y línea gremial hacia el 2019 propuesta por la dirección del Sindicato, una propuesta hecha por la lista de Gustavo Correa Azul Naranja y modificaciones propuestas por la Lista Celeste. En los 18 plenarios departamentales se discutió y por mayoría resultó aprobada la memoria y balance del FURS. También resultó a favor la línea gremial, en forma completa, propuesta por la dirección provincial del sindicato. Es un hecho importante, ya que estamos ante un plan de ajuste y ataque al conjunto de la clase trabajadora.
Una línea gremial, que, en lo central, plantea la necesidad de poner de pie el gremio y recuperar el paro como herramienta de lucha, enfrentando los descuentos, organizando las escuelas, fortaleciendo el cuerpo de delegados, habilitando la posibilidad de disponer del 5% de las cuotas sindicales en los departamentos que tengan favorable este mandato, con el objetivo de realizar diversas actividades, centralizadas o por escuela a partir de las cuales recaudar lo necesario para contrarrestar los descuentos por el paro. La propuesta es consolidar un sindicato que organice las escuelas en defensa de la Educación Pública, profundizando la campaña #MásParaEducación, poniendo como eje central la lucha por más presupuesto nacional y provincial en Educación, rechazando el acuerdo con el FMI y los organismos de crédito internacional y el pago de la deuda externa.
Otro eje fundamental fue la incorporación del punto de MUJER, siendo que somos casi el 80% del gremio, la exigencia al Estado de la Ley de Emergencia contra la violencia de género y la Reglamentación de la LEY 8806, peleando por ESI en todos los niveles y en toda la provincia y exigiendo educación laica, necesita de la más amplia unidad y fortaleza desde las escuelas. Y, desde ya, peleando por terminar con las persecusiones, mordazas y sanciones a los que luchan y expresan sus ideas.
Se votó exigir a CTERA la convocatoria regular a Congresos para definir y evaluar un plan de lucha desde los sindicatos de base. Hacia la votación del presupuesto se discutió la adhesión al paro convocado por la CTERA y sumarse a la movilización prevista en el Congreso Nacional, que se votó a favor.
Elecciones de Juntas: una batalla contra el gobierno y contra el sectarismo estéril
El Plenario votó por mayoría desplegar una fuerte campaña por la defensa de las juntas y la recuperación de sus competencias, apostando a pelearle la mayoría con una lista de unidad del sindicato. La apuesta es recorrer toda la provincia, organizando las escuelas durante la campaña. Se votaron las candidaturas para las representaciones gremiales y las sindicales, que históricamente se han puesto “a dedo” sin rendir cuentas a la base.
Las Juntas están funcionando con mandato vencido, ya que el gobierno venía bloqueando por dos años el llamado a elecciones, teniendo argumentos para avanzar en la intervención y quite de incumbencias. Quieren eliminar las juntas o volverlas testimoniales, como ya hizo el macrismo en CABA.
El FURS defiende un programa claro: representación de mayorías y minorías en todos los ámbitos de representación gremial. Que los miembros sindicales y gremiales de los órganos colegiados no gocen de privilegios especiales, con cargos revocables, y que su mandato se tenga un claro objetivo de defensa de los derechos laborales y de la educación pública. Hacen falta, claramente miembros de junta que se planten para resistir las reformas educativas, el ajuste y la precariedad.
Nadie escapa que con la mayoría sindical en primaria se frenó el atropello, violento y escandaloso de la senadora Caroglio, que pretendía hacerse de un cargo, cuando no le corresponde. La creadora del Ítem Aula, pretendió la impunidad de ser funcionaria, y no pudo. Este hecho se viralizó generando gran moral en las escuelas.
A su vez, la quita de competencias a las Juntas de Disciplina concentra todo el poder disciplinario en el Director General de Escuelas, permitiendo bajas y persecución de todo tipo. Estas modificaciones van en paralelo a la modificación del Estatuto del Empleado Público, que son herramientas de persecución y disciplinamiento de la fuerza de los/as trabajadores/as de la educación y sus derechos.
Un intenso debate sobre criterios, métodos y frente único
Pero también en el plenario se desarrolló un importante debate sobre el armado de esa lista, quién deben y quiénes no conformarla. Entendemos que no es una discusión fácil. Avanzar en un frente con método y programa para enfrentar al gobierno que viene atacando con todo, considerando una realidad: el sindicato está lleno de tendencias, que expresan tendencias en la base del gremio, no es sencillo. Pero es una táctica. Unificar la fuerza del sindicato, sin abandonar las diferencias y la lucha de tendencias en el interior, apelando a la unidad de acción para enfrentar los ataques y posibilitar a los/as trabajadores/as pegar con más fuerza, hacer una experiencia, fortalecerse.
El resultado de la elección mediante la cual el FURS ganó de hecho como una primer minoría, dejó un sindicato con dos tercios para las dos alas del PJ: la Celeste y la Azul Naranja. Por eso para resolver la cuestión de la unidad y representación de las tendencias contamos con la máxima autoridad del sindicato que son los plenarios, soberanos.
Sabemos que la burocracia Azul Naranja viene jugando el rol de boicotear las movilizaciones, distintas acciones, apela al Ministerio de Trabajo para dirimir las diferencias internas, etc. Siguiendo este derrotero han puesto todo tipo de excusas y trabas para avanzar, llegando a proponer un acuerdo extorsivo: que el FURS reviera la situación de desafiliación a la CTA para armar la lista de unidad. Una irresponsabilidad que sólo fortalece las intenciones del gobierno de quedarse con la mayoría en las Juntas a través de sus listas de “independientes” que sabemos que las arman directamente los partidos patronales como la UCR. Listas de gente que nunca le rinde explicaciones a nadie, que terminan siendo aliados de los gobierno contra los/as trabajadores/as de la educación.
Los argumentos que no tienen nada que ver con el desafío que se le presenta al SUTE ante las elecciones de juntas (como lo de la CTA) demuestran cómo la Azul Naranja le da la espalda al problema de la unidad sindical frente a la patronal por el punto del control de las juntas. La elección de las/os propias/os miembros sindicales en plenarios no se hacía desde 1999, aunque nunca se ha considerado a las minorías. Estamos dando un paso. Las agrupaciones que conformamos el FURS históricamente minoría exigíamos ser reconocidos como tal y que las listas sean votadas por plenario. La burocracia sistemáticamente se negaba. La lista votada en plenario representa distintos sectores de la vida interna del sindicato.
No le tenemos ninguna confianza, y proponemos la máxima observancia, para ello hay que fortalecer el ala combativa, antiburocrática, y sobre todo el ala clasista. Pero no se trata de negar las tendencias que existen al interior del SUTE, si no derrotar políticamente a la burocracia, para poner efectivamente a los sindicatos al servicio de la lucha y organización.
Por eso, presentar una lista unificada del SUTE no implica de ninguna forma un frente político, o un frente electoral, sino avanzar en la conformación como un compromiso que responde ante el plenario y la disciplina del mismo. Que la incorporación a esa lista tanto del FURS como de representantes de la Celeste, no implica un frente entre ambos sectores, como tampoco con la Azul Naranja si esta se llegaba a sumar.
EL FURS viene planteando públicamente la necesidad de avanzar en una propuesta de enfrentar al gobierno desde la unidad del sindicato, respetando la representación sindical obtenida en las elecciones internas, con mayorías y minorías. Una lista con un programa claro al que las y los miembros electos deberán responder siempre ante el plenario que los elegirá. Con criterio de paridad de género y veto en caso de denuncias o antecedentes de violencia de género. Con miembro que cobren lo mismo que en la escuela, para que no se alejen de la realidad de sus compañeras/os, siguiendo el ejemplo del Secretariado Provincial y los departamentales.

Virginia Pescarmona
Docente, Corriente 9 de abril/Lista Bordó, Mendoza