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Red Internacional
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UN NUEVO CRIMEN SOCIAL. Tucumán: aumentan los evacuados por las inundaciones y el gobierno declara la emergencia social e hídrica

Las lluvias demostraron la incapacidad de la infraestructura provincial para hacerle frente a los fenómenos naturales. Los hogares de miles de personas fueron arrasados por la tormenta. Continúan las lluvias y se mantiene el alerta meteorológico.

Maximiliano Olivera @maxiolivera77

Martes 10 de marzo de 2015

La tormenta del viernes por la noche y las lluvias durante el fin de semana dejaron un panorama desolador en diferentes zonas de la provincia. Las localidades del sur son las más afectadas por la crecida de ríos. La crecida del río Gastona durante la madrugada del lunes obligó a que más de 300 personas de La Angostura o El Molino se autoevacuaran, algunas desoladamente se subieron a los techos de sus propias viviendas. La crecida de este río también afectó a los barrios bajos de Concepción.

Los más de 7.000 habitantes de Graneros y La Madrid fueron evacuados en el día de ayer ante el inminente desbordamiento del dique Escaba. Finalmente las compuertas del dique fueron abiertas y la crecida dirige sus aguas sobre el río Marapa, hacia ambas localidades. Se alerta que además puede ser afectada la localidad de Alberdi.

La ciudad de Aguilares también vive una situación crítica. Se encuentra rodeada por los ríos Medina (hacia el norte) y Chico (hacia el sur), y por el arroyo Barrientos. Ante una crecida de los caudales se evacuaron una decena de familias. 

En la capital provincial los barrios lindantes a los canales Sur y Norte fueron afectados por el agua y por el barro. Imágenes similares se hallaban en la ciudad de Yerba Buena.
En las aguas del río Marapa perdió la vida Juan Pablo Juárez, un joven de 16 años que fue arrastrado por la correntada durante el sábado. Se busca a un poblador de La Trinidad, arrastrado por la crecida del río Medina.

Aislados

Cientos de pobladores quedaron aislados como consecuencia de la caída de de puentes o la interrupción del tránsito por el crecimiento de los ríos. En las rutas provinciales se contabilizan más de diez puntos críticos. Entre ellos, la caída del puente sobre el río La Sala, en la ruta 305, que comunicaba El Sunchal con Villa Padre Monti. El puente del Parque nacional Campo de los Alisos fue arrastrado por la crecida del río Jaya. Además se encuentran erosionados tramos parciales o totales de las rutas provinciales.

Emergencia social e hídrica

Con un decreto de necesidad y urgencia, el gobernador José Alperovich declaró el estado de emergencia social, hídrica y comunitaria en la provincia. Entre la comitiva de funcionarios que visitarán las zonas afectadas se encuentran la senadora Beatriz Rojkés y el ahora vicegobernador Juan Manzur.

El anuncio del Gobierno llega con retraso, ya que las primeras inundaciones ocurrieron hace 10 días. Las declaraciones del gobernador fueron escuetas en cuanto respuestas y responsabilidades políticas: “El Gobierno va a ayudar en todo lo que haga falta, pero la prioridad ahora es resguardar la integridad física”. En febrero de este año, el gobierno anunció créditos para los damnificados por los temporales.

Las lluvias son un fenómeno natural; las inundaciones, no

Entre las explicaciones del Gobierno y en el discurso de los grandes medios de comunicaciones, las penurias que miles de tucumanos están padeciendo se deben a que el agua “no da tregua”, o que no llueve así hace décadas.

Sin embargo, algunos de los afectados por las inundaciones denuncian a la tala de árboles indiscriminada como un factor determinante en la crecida de los ríos. Desde la fundación Pro Yunga afirman que más de 550.000 hectáreas de bosque fueron destinadas al cultivo y la ganadería desde 1970. “Campos que tradicionalmente eran para citrus o caña, hoy son para soja o emprendimientos inmobiliarios”.

Al agrobusiness se le suma el “boom” inmobiliario del cual el Gobierno se jacta de impulsar. El contraste entre las grandes torres y las localidades en donde se perdió todo es obsceno. Detrás se esconde una política gubernamental para aumentar las ganancias empresariales a costa de la vida y las necesidades populares.