Este miércoles activistas, militantes y personas de la diversidad sexual vuelve a movilizarse por un reclamo que el año pasado fue frenado en la Legislatura por el radicalismo y el oficialismo.
Martes 6 de febrero de 2018 00:18

Fotografía: APA
Este miércoles, desde las 18.30, la comunidad trans será protagonista de una movilización desde plaza Urquiza para denunciar una sucesión de hechos de violencia y para visibilizar sus reclamos. La demanda por una ley de cupo laboral trans y la denuncia al transfemicidio y los hechos de violencia ocurridos desde principio de año ocupan el lugar central en los reclamos. “Implementación de la ley de identidad de género” y “trabajo digno y genuino” completan las consignas de la convocatoria.
El 11 de enero Natasha Banegas fue golpeada por un hombre en el parque 9 de julio. Tres días después un hombre le disparó desde una motocicleta en la zona del Bajo. Natasha había denunciado la primera agresión en la comisaría primera pero ni siquiera se había iniciado una investigación. Por esos días, el domingo 14, Lourdes Anahí Reinoso fue asesinada, junto a su tía abuela, por una pareja que ya había denunciado. Una semana después, Jorgelina Salazar denunció un ataque por parte de un taxista en la zona del parque 9 de julio.
La organización y movilización nuevamente es respuesta ante la violencia transfóbica, como sucedió en agosto de 2017 ante el transfemicidio de Ayelén Gómez. En ese momento, la aprobación del cupo laboral trans fue frenada en la Legislatura. El radical Raúl Albarracín, quien no disimula su relación con la cúpula de la Iglesia, mocionó que el proyecto presentado sea devuelto a comisión, una manera de “cajonearlo”. La moción se aprobó por el voto del bloque oficialista Tucumán Crece. Precisamente este bloque tiene una mayoría desde hace más de 15 años y siempre las demandas del movimiento de mujeres y LGTB fueron frenadas para privilegiar los vínculos eclesiásticos.
La marcha de este miércoles es un paso hacia la gran movilización que se espera para este 8 de marzo, donde las peleas por los derechos de las mujeres y LGTB coincide con un arco de luchas obreras donde las mujeres son claves para enfrentar los planes de despidos ajuste de los gobiernos.