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Red Internacional
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Opinión. El escenario electoral impone “nuevas restricciones” a la interna del peronismo tucumano

La segunda ola pandémica y el incierto escenario electoral nacional marcan el compás de la disputa entre Manzur y Jaldo, quien esta semana se reunió con Oscar Parrilli.

Maximiliano Olivera @maxiolivera77

Domingo 18 de abril de 2021 00:00

Las marchas y contramarchas de las medidas resueltas por Alberto Fernández ante la segunda ola parecían dejar fuera de plano a la disputa entre el gobernador Juan Manzur y el vice Osvaldo Jaldo. Después de todo, el último congreso del Partido Justicialista tucumano había resuelto un armisticio disfrazado de diálogo. Pero las alertas, de uno y otro lado, se encendieron cuando el vicegobernador finalmente fue convocado al Instituto Patria, el espacio dirigido por Cristina Kirchner.

El viernes por la tarde, Jaldo mantuvo una reunión con Oscar Parrilli, mano derecha de la vicepresidenta. Lo que se sabe es que el senador cristinista dialogó una hora con el tucumano y que el mensaje que se bajó fue evitar cualquier interna que altere el panorama para las elecciones de medio término, donde el Frente de Todos necesita asegurar una mayoría parlamentaria. El encuentro fue a solas, a puertas cerradas y sin fotografías pero la discreción no evitó las interpretaciones.

Según los jaldistas, para ellos todo es ganancia. El encuentro fue un reconocimiento al vicegobernador —quién es un ignoto, más si se lo compara con la proyección nacional de Manzur— dándole la posibilidad de presentar su versión. Y ese reconocimiento no vino de cualquier lado, sino que vino del cristinismo. La fantasía de que Jaldo estuvo a pocos metros de Cristina entusiasma a varios que se encargan también de recordar que Manzur la jubiló de la política desde los estudios de TN en 2016. Además, es un respaldo frente al manzurismo que los tilda de desleales, y hasta traidores, con el gobernador y los Fernández. Quedará por verse si Jaldo hará uso de un aura cristinista, un lugar donde recostarse que despierta susceptibilidades en la Casa de Gobierno.

En el manzurismo festejaron cuando el encuentro con Parrilli se suspendió la semana anterior y buscaron que ninguna puerta porteña se abra para Jaldo. Aunque finalmente se abrió una puerta importante, apuestan a que la orden de la unidad lo discipline y, en todo caso, le ponga un coto a las ideas de sacar los pies fuera del plato. Tampoco pasa desapercibido un problema de timing. Manzur es parte de los gobernadores que despertó el enojo de la Casa Rosada por no haber adherido a las últimas medidas anunciadas por el presidente.

Solo queda responder una pregunta. Si todos los caminos conducen a la unidad, ¿por qué nadie se lo cree? Hace casi dos meses que la fórmula oficialista no se habla. Manzur y Jaldo realizan declaraciones de unidad mientras sus escuderos disparan con municiones de distinto calibre. La reacción de echar a funcionarios jaldistas del Poder Ejecutivo y dependencias nacionales llevó a que se anulen más de 1.100 contratos manzuristas en la Legislatura, y la supuesta negociación para destrabarlo quedó en un impasse.

Todos golpean para negociar pero hasta ahí nomás. En ese sentido, es sugerente la columna de Indalecio Sánchez publicada el jueves en La Gaceta. Allí el periodista afirma que hay un “carpetazo” sobre un presunto vacunatorio VIP para oficialistas. Cuando todos fumaban la pipa de la paz, un legislador manzurista habría invitado a sus pares a vacunarse en la sede que preside (que no es un centro de vacunación oficial, dicho sea de paso). Por su parte, los manzuristas preparan su propia bomba, basada en ese agujero negro que es el presupuesto de la Legislatura y los manejos discrecionales de contratos, fondos y recursos.

Como pasó nacionalmente, la semana que se fue estuvo marcada por el escenario sanitario. Manzur decidió finalmente no adherir a las nuevas restricciones que definió Fernández. La única novedad fue definir el horario corrido en el comercio, algo que los empresarios ya adelantaron que no cumplirán y algunos municipios ya también se definieron en contra. La otra decisión importante fue sostener la presencialidad de las clases mientras ya se contabilizan 8 muertes de docentes por coronavirus. La ministra de Salud Rossana Chahla dice que el sistema de salud puede colapsar pero no hay ninguna medida para anticiparse, solo declaraciones sobre la responsabilidad individual. Mientras tanto, ya no hay camas disponibles en las unidades de terapia intensiva en los hospitales de Concepción y Monteros, mientras en los sanatorios privados también advierten estar llegando a un límite.

El martes comenzó un paro de UTA que se extenderá hasta el lunes, cuando los empresarios paguen los salarios de marzo. Luego del recorte en las frecuencias y adeudando los salarios, los empresarios del transporte fueron premiados con un nuevo adelanto de subsidios provinciales por $ 111 millones. Sin sonrojarse, en la AETAT anuncian que en 15 días volverán a adeudar los sueldos.

Más allá de las internas y el calendario electoral, el reclamo entre los choferes, los reclamos en la UATRE por una paritaria mísera, las protestas en la salud por los trabajadores muertos en pandemia y un salario devorado por la inflación, junto al reclamo docente ante la presencialidad, son parte de un cuadro donde la precarización es un gran punto en común por donde comenzar a unificar las luchas y fortalecer los reclamos.