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Red Internacional
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TUCUMAN. Manzur sumó la foto con Fernández para dar un mensaje en la interna peronista

Un encuentro en Catamarca posibilitó sumar una “figurita” importante en el álbum de la pelea local con el vicegobernador Jaldo.

Maximiliano Olivera @maxiolivera77

Domingo 21 de marzo de 2021 00:00

El gobernador Juan Manzur cerró su semana de la mejor manera frente a la pelea interna con el vicegobernador Osvaldo Jaldo. Una reunión de gobernadores norteños, el viernes en Catamarca, le posibilitó un reencuentro con el presidente Alberto Fernández y lograr una fotografía que hable por sí sola.

La fotografía con el presidente no fue el único objetivo de Manzur, quien busca mostrar que tiene algunos vasos comunicantes con el cristinismo. Por esto los flashes también apuntaron a mostrarlo con Wado de Pedro, ministro del Interior. Antes, el miércoles por la noche, había recibido en el aeropuerto tucumano a Jorge Ferraresi, ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación y vicepresidente del Instituto Patria.

La reunión de los gobernadores del Norte Grande tuvo como propósito anunciar la reducción de los aportes patronales del 80 % durante tres años, para beneplácito de los industriales de la región. Quedó pendiente, sobre todo para Manzur, la prórroga de la ley de biocombustible que vence en mayo. Esta ley reclamada por los industriales azucareros del NOA fija un corte del 10 - 12 % en bioetanol y biodiesel, y establece importantes exenciones impositivas para el pago de IVA, impuesto a las ganancias, entre otros.

El medio es el mensaje

Con la foto con el presidente Manzur le pone broche a una semana en la que se propuso trazar una línea divisoria entre quienes son “leales” a su gestión, a la que le pone un signo igual a la de Fernández, y quienes no, aludiendo a los jaldistas. “Quien es leal al gobernador, es leal con el presidente”, es el mensaje que el propio Manzur bajó en los encuentros con delegados comunales y sindicalistas que encabezó estos días.

Como parte de ese objetivo, el gobernador llevó al legislador Sergio Mansilla a recibir la bendición presidencial. Mansilla es el jefe de la flamante bancada “Lealtad Peronista”, formada tras el quiebre del oficialismo en la Legislatura por la elección del ombudsman donde el candidato de Jaldo triunfó sobre el de Manzur. Lejos de una división estanca, en la Legislatura el manzurismo piensa cómo su bloque inicial de 11 legisladores se expande y explora acuerdos con aliados. Del otro lado, contener a los suyos es un desafío para Jaldo.

La línea divisoria con el jaldismo fue trasladada a los concejos deliberantes de algunas ciudades, donde se conformaron los nuevos bloques “Lealtad Peronista”. Así pasó, con resultados dispares, en San Miguel de Tucumán, Alderetes y Banda del Río Salí (estos últimos municipios con intendentes jaldistas), y se espera que continúe la réplica en ciudades como Tafí Viejo y Famaillá.

Entre lo local y lo nacional

Desde el jaldismo buscan cómo esquivar este arrinconamiento por sospechas de una “deslealtad” frente a la gestión nacional. Mientras tanto, algunos jaldistas han mantenido el nivel de la beligerancia verbal. Cuando trascendió que Manzur afirmó que “se acabó la joda”, el jaldista Daniel Deiana le respondió que el gobernador pronunció esas palabras “cuando en la misma reunión lo acompañan personas que están en causas judiciales vinculadas a las drogas”.

Jaldo aprovechó el aislamiento obligatorio por haber contraído coronavirus para recalcular los pasos a seguir. El contraataque de la Casa de Gobierno era esperable por lo que el vicegobernador se dedica al monitoreo y al control de daños para que la ofensiva verticalista de Manzur no avance sobre su porción de poder territorial.

Todo indica que Jaldo volverá al ruedo presidiendo la sesión legislativa llamada para el jueves. El reclamo por la ley de biocombustibles, que supo unir a todos los bloques en febrero, puede ser otro foco de conflicto en la interna peronista. Si de la Legislatura se plantea un pronunciamiento, los manzuristas acusarán a Jaldo de hacer política contra el Gobierno nacional, como si fueran la oposición. En el medio está el equilibrio con el rol que el peronismo tucumano y la oposición tradicional juegan como garantes del agronegocio.

Por lo pronto, en la semana que entra, Manzur volverá a apoyarse en su proyección nacional, esta vez cuando asuma el lunes como uno de los vicepresidentes del Partido Justicialista, en una ceremonia que sella la rosca entre albertistas y cristinistas. El gobernador volverá a mostrar una foto nacional pero con la mirada puesta en lo local.